domingo, 13 de abril de 2008

GUINEAR

Hace unos días añadí a los enlaces de interés el de la Ong Guinear, una pequeña organización que fundó un compañero del CODIA: Javier Barrado. Él suele viajar los veranos a Guinea Conakry y ahí coopera con su granito de arena. En una entrevista que publicó El Periódico en noviembre de 2007 se podía leer:

Lo que quiero demostrar a la gente es que cualquier persona que quiera ayudar puede hacerlo. Con pequeños gestos se consiguen cosas relativamente grandes. Solo hay que ponerse en marcha.

Ha sido él quien ha traído una serie de proyectos al centro para que los llevemos a cabo con las subvenciones que proporciona el ayuntamiento o la DGA a la asociación CODIA. La idea es realizar tres proyectos: un taller de saponificación para mujeres, un taller de tintura de telas también para mujeres y un horno de pan. Los talleres permitirán a las mujeres sin recursos, y a sus familias, crear su propio puesto de trabajo con el que ganarse la vida y salir adelante. Cada proyecto incluye los materiales y la formación específica para su puesta en marcha y el presupuesto, que Javier nos presento detalladamente desglosado, es de 600 € cada uno.

Próximamente tendremos más reuniones para que nos informen de cómo van los trámites, pero todo tiene muy buena pinta y está cargado de ilusión.

Enhorabuena a Javier Barrado por su iniciativa.

miércoles, 26 de marzo de 2008

Cangrejitos para todos

Pues bien, los cangrejos no caminan hacia atrás, sino de lado. Nada de retroceder, sino que avanzamos por otro camino. Eso es. El pasado día con los nuevos alumnos me puse un poquito nerviosa porque me pareció que con mi grupo “semiconstante” avanzábamos rápido en un tema y al llegar nuevos alumnos mis planes se tambalearon. Como dije, volvimos a los presentes regulares y sirvió de buen repaso, para afianzar y para pillar a alguno que me había dicho que los controlaba, ahaaaaa. La solución es no llevar las clases tan cerradas, porque cualquier cambio me lo trastocaría. En la comunidad TodoEle compañeras amabilísimas me ayudaron contándome cómo solucionaban ellas la llegada de nuevos alumnos. El secreto está en dejarle presentarse ante la clase, para ver cómo se defiende oralmente y percibir el conocimiento que tiene dentro del nivel en el que le han asignado. Así, con una atención personalizada, sabiendo qué sabe cada uno podré atender necesidades individuales… creo que había perdido de vista esto que hay que tener tan presente.

sábado, 15 de marzo de 2008

Primer día cangrejo

Por el descontrol de alumnos que llevamos últimamente en el Codia ayer fue mi primer día cangrejo: más alumnos nuevos que alumnos míos, así que vuelta atrás a temas anteriores… Desde luego es una faena no poder llevar un ritmo regular… pero así estamos. Mi primer día cangrejo no fue mucho trauma porque mis 18 alumnos quedaron en 3, ¿había fútbol ayer por la noche? Como mi compañero Carlos tenía una clase abarrotadísima me pasó algunos alumnos con un poquito de ventaja sobre otros. Con mis alumnos ya habíamos empezado una unidad nueva, la de “el médico” y tras ver el cuerpo humano y los correspondientes especialistas, el verbo doler y el tener, ya estábamos ejercitando las conjugaciones de verbos un poquito irregulares, del tipo doler y tener, por los cambios vocálicos y estaba resultando muy bien. Mi plan para ayer era el repaso, leer textos y afianzar, pero tuvo que volver atrás. Con la mayoría de alumnos nuevos y desconocidos volví a las conjugaciones regulares y resultó bien porque las conocían y pudimos avanzar rápido.

Para los últimos treinta minutos de clase pensé en hacerles una fotocopia de las conjugaciones y aaaaaaaaaaah! ¡La fotocopiadora no reconoce el toner nuevo! Adiós a las fotocopias ayer y hoy. Y ¿que hago? ¡Media hora! Improvisación. Había muchos alumnos nuevos, ¿no? Pues presentémonos. Al final nos falto tiempo y todo. Con ello ejercitábamos los verbos que habíamos aprendido: me llamo, tengo, trabajo, vivo… Qué tontería, una cosa tan básica y no había caído antes. Primero hay que conocerse. Así les obligo un poquito a esforzarse y a pasar un poquito de vergüenza al hablar, aunque sea el primer día que vinieran a la escuela de español. Hoy, si vuelven…., seguiremos presentándonos y hablaremos de biografías, por ejemplo, que cada uno diga un personaje famoso que conozca y que se presente imaginando que es ese personaje. A ver si funciona esto, sino tengo fotocopias de reserva… por si acaso no vienen con ganas de hablar…

viernes, 29 de febrero de 2008

La ciudad y mi cansancio

Tras llevar unos días con mi grupo nuevo de A1 y acabado el tema de las presentaciones y de repasar un poco los verbos en presente decidí hacer una unidad didáctica sobre la ciudad, para introducir los contenidos de las direcciones y de cómo pedir información en la calle. He intentado plantearla según el modelo de otras que he ido siguiendo alguna otra vez, con los contenido secuenciados y con una dificultad de menor a mayor. Me hubiera gustado que hubieran sido unas clases más participativas, pero a veces los alumnos están cansados de toda la semana y no están muy participativos. Me he cansado mucho y he decidido que a partir de ahora plantearé las cosas de modo que durante todas las explicaciones sean los alumnos los que lleven la clase más que yo. Había algunas horas en las que sólo hablaba yo y ellos escuchaban. Es lo malo de tener dos horas seguidas, que ellos están cansados y se cansan más y yo también. A veces hay que escuchar y aprender y otras hay que poner en práctica lo aprendido. Hoy espero que sea una clase de esas: que yo tenga que hablar menos y ellos más. Todos... que siempre se queda alguien sin hablar por pasar desapercibido. Hoy repasaremos y tendrán que trabajar por parejas. ¡A ver si las explicaciones de los días anteriores calaron!

jueves, 21 de febrero de 2008

Bienvenida a A1

Ya cuando escribía sobre alfabetización lo hacía en pasado. Y es que desde principio de año me he mudado a Español para extranjeros en el CODIA, me he mudado al pasillo de la izquierda. No son muchos metros más allá pero qué diferentes son las clases. Llevo un grupo de A1 que no son principiantes absolutos, se defienden hablando y algunos tienen estudios superiores, por lo que aprenden más deprisa (Mi coordinador los llama 0.5). Cuando repartieron el grupo de principiantes conmigo vinieron los alumnos más aventajados de aquella clase, es decir, alumnos que habían superado los primeros temas del libro o que hablaban mejor y podían avanzar más rápido que los demás. Comencé con 7 y en dos meses tengo 30 alumnos contabilizados. El caso es que como la asistencia no es nada regular vengo a tener cada día unos 13. Y claro, entre los que dejan de venir y los que me traen nuevos siempre rondamos la quincena.

Llevo diez clases, de dos horas cada una y ya me encuentro centrada. Tenía miedo a no saber controlar el tiempo, a no saber secuenciar... pero todo se aprende con tiempo. Al principio preparaba las clases pero no con total planificación pero en las últimas semanas ya he tenido tiempo de organizar los contenidos e intercalar léxico en la presentación de la gramática, las intervenciones orales de los alumnos... un poquito más de variedad. Un día que tuvimos que dedicar más de una hora a la gramática se notaba en sus caritas que aquello les cansaba mucho.

Pues cuando acabé los exámenes y por fin pude dedicarme más enteramente a preparar las clases me organicé y preparé una unidad didáctica que incluyera todo tipo de contenidos. La unidad era "La ciudad" y en ella incluía léxico de los servicios de la ciudad, los elementos de la calle..., gramática del hay/está para preguntar por la localización de los servicios, modos de dirigirse a personas desconocidas para introducir algunos contenido socioculturales y más cosas que especificaré en otra entrada dedicada a ¡mi primera UD!

Cuando acababa cada clase me sentía muy orgullosa por saber el buen trabajo que había hecho y de sentir que las dos horas no se les habían hecho largas a los alumnos y salían sonrientes dándome las gracias. Por fin me siento un poquito menos aficionada.